Zapatos de baile – sus secretos y curiosidades
Hacer zapatos de baile, zapatos de bailes de salón, zapatos de bailes latinos perfectos, que puedan ser utilizados por los bailarines profesionales no es nada fácil. El fabricante tiene que tener en cuenta que el zapato tiene que aguantar mucha destreza física, saltos, giros, arrastres, etc. y seguir siendo cómodo, ligero y flexible. Por lo cual la calidad de los materiales es imperativa y prioritaria.
Tienen que ser como un guante y poder adaptarse a cualquier tipo de pie. O como dicen algunas clientas aquí, ´ser como un calcetín con tacón´:) Al estirar de pie y puntear, la suela no debe salir demasiado dejando el pie y los dedos mucho atrás. Ni tampoco hacer agujero entre el puente del pie (empeine) y la plantilla. Por eso muchas bailarinas prefieren zapatos de baile con tiras de cierre largas que pasan por debajo y alrededor del pie en forma de cruce. Este tipo de cierre proporciona mayor sujeción que las tiras alrededor del tobillo.
En caso de zapatos de bailes latinos para hombres la suela partida casi siempre es la preferida. Proporciona más ligereza y flexibilidad al zapato. Permite al bailarín estirar el pie con facilidad sin hacerle daño ni deformarse el zapato tomando la forma fea. No obstante, hablamos de personas que se dedican al baile de forma profesional. Para bailar en social la comodidad, resistencia y diseño suele ser predominante. Y el tema de súper flexibilidad del zapato y adaptabilidad total al pie puede no importar tanto.
Tradicionalmente el color mas utilizado en zapatos de bailes de salón y zapatos de bailes latinos de mujer, sobre todo para profesionales, es color carne/bronce. El secreto esta en que al ser del mismo color que nuestra propia piel (o cercano) no atraen tanta atención como los colores llamativos (negro, rojo, etc.) y pueden camuflar hasta cierto punto los fallos en los pasos y movimientos de los pies 🙂 . Aparte, al ser un color uniforme con el tono de la piel, combinan bien con cualquier tipo y color de ropa.


