Te apasiona la música y el baile, pero ninguno de tus amigos sabe bailar ni tiene ganas de aprender y a ti te da vergüenza ir solo/a?
Creo que a muchos de nosotros pasaba esto antes de atrevernos, dar el primer paso y apuntarse a clases de baile.
Claro, la imagen que tenemos en la mente es que todo el mundo viene con pareja y ya tiene la idea de los pasos y figuras básicas. Y eso nos echa para atrás. Crees que te verán patoso/a sin tener ni menor idea del baile. Te parece impensable presentarte solo/a en la escuela, bailar con la gente que no conoces de nada y pasar vergüenza. O aun peor que como vienes sin pareja cuando tocará el cambio de pareja alguno de los chicos/chicas tendrá que esperar su turno… Y todo el mundo te odiara por eso… Esas y otras mil cosas pasan por tu cabeza y no te atreves a dar el primer paso.
Lo mejor de todo es que todo esto solo está en tu cabeza y es fácil de superar. Hay mucha gente que se apunta a las clases porque le gusta bailar aunque no tiene pareja de baile. Es verdad que si miras los videos y vienes con la idea del baile al que te apuntas y sabes hacer pasos básicos te resultará mas fácil. Si eres tímido es una manera fácil de conocer gente nueva ya que todos vais a la clase para disfrutar de la actividad.
Luego siempre esta el miedo de que todo el mundo te mirara y dirá que bailas fatal y no te enteras de nada. Acuérdate de que todos estáis ahí para aprender. Cada uno se ocupa y se concentra en sus movimientos y sus fallos y no mira a los demás. El único que estaría pendiente de ti seria el profesor y para eso esta, ¿ verdad?
El reto de salir a bailar solo/a…
Este tema si que parece ser mas complicado ya que te da la impresión que todo el mundo te mirará raro. Aun me acuerdo de la primera vez cuando salí a bailar sola. Los compañeros de clase eran de diferentes localidades y muchos iban a locales fuera de la ciudad o salían otros días. En un momento dado entendí que si sigo dependiendo de ellos no conseguiría salir y practicar y por lo tanto nunca avanzaría en el baile. Un sábado decidí ir sola. Al encontrarme con gente conocida en la discoteca me preguntaron con quien venía. Les dije que sola y se quedaron mirándome. ´¿En serio?´ dijeron. No se si sorprendidos o con admiración. Pero me acuerdo que me daba lo mismo. Lo pase genial esa noche y desde entonces una vez por semana iba a ese local al taller y luego me quedaba en el social. Ahí conocí muchos de mis compañeros de baile.
El miedo y el pánico de bailar o actuar en publico se suele atribuir a los problemas del autoestima, la timidez, la falta de sociabilidad. Seguramente por la culpa de la vergüenza has perdido grandes momentos en tu vida no solo en el baile. Mucha gente lo reconoce pero aun así no se atreve o no consigue superar esas barreras.
Lo mejor de todo es que cuando haces un pequeño acto de valentía una vez te das cuenta que esos muros y frenos mentales desaparecen. ¡Todo está solo en tu cabeza! Estate orgulloso de ti y date algún premio. Aunque nadie lo sepa es un pequeño reto personal que consigues. Así hace ilusión seguir y avanzar.
Claro que a todos nos gustaría saber bailar como un profesional en poco tiempo, lucir en la pista y disfrutar bailando. Pero muchos no nos damos cuenta que los profesionales también han hecho un largo camino para estar donde están. Y ellos siempre tienen sus metas personales para alcanzar y seguir mejorando. Sin ellas uno se queda en su zona de confort con lo conseguido y ya no avanza.
La foto del profesor Luis Chavez Simon

