La ilusión de cada alumno y profesor – la clase de baile perfecta.
Cada uno de nosotros, alumnos y los que estamos aprendiendo, tiene sus propias expectativas y aspiraciones respecto a lo que espera de las clases. Algunos van a pasárselo bien durante la hora que dura la clase y divertirse. Aprender algún paso nuevo para luego poder hacerlo en la pista o simplemente mantener el nivel de baile que ya tienen. Otros quieren ir mas en profundo, conocer las técnicas y marcajes, saber llevar a la chica y entender bien el baile. Todo esto es entendible ya que la mayoría no vamos a las clases para formarnos como bailarines o profesores sino para disfrutar del baile y cada uno marca sus objetivos.
Muchas veces salimos de clases riéndonos y comentando lo bien que lo hemos pasado y lo bonita que ha sido la figura de hoy. Hay veces que salgo con la sensación de no haber ´absorbido´ bien el paso, de no saber si el marcaje me ha quedado claro y si lo entendería en el social. Con la duda si no me sale bien la figura a mi o es el chico que aun no llega a indicármela bien y otras preguntas como estas. Muy normal, ¿verdad?
Pero alguna vez salgo de clase con ganas de ir y practicar lo aprendido en la pista directamente. Me siento llena de emoción por lo fluida que ha sido la clase, la buena conexión que ha habido con el profe (la profa mas bien 🙂 ) y con el grupo; por lo difícil que ha sido el paso y aun así es algo que me veo haciendo sin problema en la pista con algo de práctica.
Es cuando el profe te felicita por conseguir hacer bien aquello que hasta entonces no te salía y llevabas tiempo practicándolo. Y estas contento porque el/ella se acordaba de ello y sabe tus fallos y puntos débiles. Se lo agradeces y te quedas sorprendido por como puede acordarse de estos detalles con tantos alumnos que tiene… Es cuando empiezo a creer en que puedo superarme a mi y a mis limites. Es ahí cuando notas el avance por la facilidad con la que absorbes la parte teórica y practica de la clase. Y coges el metro para ir a casa y te das cuenta que la gente te mira porque estas cantando la canción que sonaba en clase o haciendo pasitos. Y sonríes y te ríes de ti mismo… Mi clase de baile perfecta 🙂
Foto de los profesores Pedro Gea y Zoe Mulet

