Una de las razones por la cual no nos atrevemos salir a bailar o apuntarnos a las clases de baile es el miedo de pasar vergüenza o hacer el ridículo. Muchas veces el ridículo solo está en nuestra cabeza y una vez decidido es fácil de superarlo. Eso sí, hay que tener el valor de atreverse 🙂
Por supuesto una de las formas más fáciles y lógicas es apuntarse a las clases de baile. Puede ser en grupo o clases particulares según la necesidad del alumno. Las particulares son muy eficaces para avanzar más rápido y corregir errores de las que tu no te das cuenta. Y es cuando el profesor puede dedicarse plenamente a ti y a mejorar tu técnica. Seguro que en el grupo te lo pasarías genial, sin embargo puede que se te escapen algunos detalles y que no veas tus puntos débiles. Desde luego cualquiera de las dos formas sirve para tener una mayor confianza a la hora de salir a bailar.
Luego es necesario practicar las figuras aprendidas en clase y no confiar en que después de solo una hora de clase ya las tienes asimiladas y te salen perfectas. Seguramente te habrá pasado que al volver a clase en una semana ni te acordabas de la figura anterior. Aunque el trabajo de chica es dejarse llevar y no pensar en los pasos, es igual de importante para ellas también. Bailando en pareja la tarea de ellas es saber entender las marcajes y eso lleva su tiempo. Practica en tu tiempo libre, en tu casa o donde puedas para mejorar la técnica y bailar con más seguridad. Y si vas a clases con tu pareja tenéis otra forma de divertiros en vuestro tiempo libre. También es muy útil practicar delante del espejo aunque puede parecer cosa de poca importancia. Así puedes observar tu forma de moverte, ver los errores o fallos y así ir corrigiéndolos. Y por supuesto salir a bailar todo lo que puedas!
Otra forma de mejorar y a veces incluso para definir tu estilo es fijarse en los profesionales y bailarines famosos. Mirar su técnica, figuras, estilo, ver cómo actúan nos anima seguir practicando y avanzar. Hoy en día se puede encontrar muchos videos y tutoriales en el canal de Youtube que te pueden servir de ayuda.
También hay que tener en cuenta que el cuerpo, habilidad y capacidad física es individual para cada uno. No todos somos igual de flexibles ni tenemos la misma facilidad para bailar. Cada uno tiene sus limitaciones y su ritmo de aprendizaje. Sin embargo el ejercicio físico y estiramientos nos proporcionan una mejor flexibilidad. Las disciplinas como yoga, pilates o stretching tan populares hoy en día nos ayudan ´moldear´ el cuerpo y desarrollar un estilo más harmonioso a la hora de bailar.
Como no, para las chicas la gran motivación es ir a tiendas de zapatos de baile y comprar zapatos de baile, zapatos de baile latino, zapatos de salón, zapatos de tango! Quien no quería progresar y mejorar para poder lucirlos en sus pies en la pista!
Como ya hemos dicho, cada uno tiene su ritmo de aprendizaje. Aunque sean pequeños los avances tienes que ser consciente de ellos y de tu progreso. Eso aumenta tu satisfacción y motivación interna que te ayuda seguir practicando y avanzar. Sin estas pequeñas alegrías y victorias es fácil empezar a sentirse estancado y perder la ilusión. En uno de los artículos anteriores ya hemos hablado de cómo no desanimarte y progresar en el baile que, espero, también te pueda ser de utilidad.


