Historia de zapatos de salón
Los zapatos de salón, hoy en día también el mejor complemento de baile, aparecen a principios del siglo XVIII. Resaltando la sencillez de líneas y la influencia del clasicismo, ganaron al publico enseguida.
Elegantes y cómodos, su entrada en el mundo de la moda y en el de la mujer fue aceptada con triunfo total.
Con el paso de tiempo este entonces peculiar y ahora imprescindible tipo de calzado ha pasado por toda una serie de transformaciones. Siempre pendiente de la moda, los gustos y las necesidades manifestadas por los delicados pies femeninos.
Convertidos en una pieza clave en el vestuario, los zapatos de salón bailan al son de las melodías más variadas.
Su nacimiento
A partir del 1750 la mujer encuentra en este tipo de calzado la mejor alternativa a las delicadas zapatillas que se calzaban en casa y, por otra parte, a las tiránicas botas que no les proporcionaban la comodidad duradera y oprimían sus pies con cada paso que daban. La llegada de los salones fue recibida con la más calurosa y esperada bienvenida.
Por la amplitud de sus punteras y tacones bajos, que no pasaban de los cuatro o cinco centímetros, este tipo de zapatos se convirtió en un verdadero paradigma.
Siglo XIX: diversión, música y baile
A los finales del siglo XVIII los zapatos de salón empezaron a lucir en los mejores salones y galas. No se queda atrás y siguiendo la moda el tacón crece unos centímetros y estiliza mas las piernas. Las punteras se estrechan y aparecen las piezas más sofisticadas y exquisitas. Con adornos inimaginables revisten con elegancia y pomposidad el cuerpo del zapato y las hebillas.
Los finales del siglo la piel con una delicada reverencia cede su paso al brillo, extravagancia y la exquisitez encontrada entonces por los hombres en el charol. La música y los zapatos de salón llegaron a ser absolutamente inseparables.
Siglo XX: camino hacia elegancia y comodidad
En la primera mitad del siglo XX aparece el extravagante y cinematográfico zapato de salón bicolor. ¿Quién no recuerda aquellas piezas vistas en las películas con el cuerpo color blanco y la puntera color negro o al revés? Crearon tendencia y marcaron estilo en su momento y hasta ahora nos impresionan.
Hasta los finales de los años sesenta los zapatos de salón, siendo una pieza del vestuario imprescindible, no se definían como los mas cómodos. Los años anteriores de fiesta, twist y charlestón dieron paso a largas y agotadoras horas de trabajo que las mujeres debían cumplir diariamente al acceder al mercado laboral. Aun así muchas deseaban calzar zapatos bonitos y elegantes. Ante sus exigencias y cambio de tiempos, los diseñadores de la época se vieron empujados para crear una gama más amplia de modelos y reduciendo la altura del tacón a tres-cinco centímetros. Por fin se podía encontrar en las tiendas calzado adaptado a las necesidades de una mujer ocupada, con infinidad de compromisos pero que quería estar guapa sin renunciar al bienestar.
Los zapatos de salón siguen siendo una pieza clave en el armario de cada mujer. Es el estilo que nunca pasa de moda, destaca por su elegancia y lo mas importante son muy llevables y prácticos.
Han servido de base para luego crear los zapatos de baile de salón y zapatos de baile latino. Puedes encontrar una gran variedad de este tipo de modelos en nuestra tienda de zapatos de baile en Barcelona. Comprar zapatos de baile nunca ha sido tan fácil!


