¿ Porque bailamos?

¿ Porque bailar? La pregunta que solo hace la gente que no baila. Baile no es ninguna novedad ni el ´hobby´ recién nacido. Todas las culturas tienen el baile como parte de su folclore e historia. La música y el movimiento siempre han formado parte de cualquier cultura.

La respuesta a la pregunta porque bailamos es bastante sencilla. Muchos simplemente decimos que bailamos porque nos gusta. Algunos van un poco mas allá y dicen que porque les apasiona. En realidad el baile es la expresión en y a través del movimiento. Bailando comunicamos sentimientos. Mostramos no solo nuestra forma física y agilidad del cuerpo sino también  el estado emocional y de ánimo. Mostramos como somos sin reservas.

Bailando vivimos experiencias de expresióncomunicación de otra forma.  El baile  nos permite experimentar nuevas sensaciones a través del movimiento con nuestro  cuerpo, mente y alma, así como ponernos nuevos retos y metas para alcanzar e ir avanzando.

Cuando bailamos desconectamos de preocupaciones, estrés y agobios de la rutina diaria. Tenemos que prestar atención a lo que pasa, a la pareja, a los profesores en la clase y simplemente no podemos pensar en otras cosas. Nos ayuda a relajarnos y mejorar nuestra forma física, a conectarnos con nuevas experiencias. Múltiples beneficios nos proporciona el baile para la salud, para el estado emocional, para la vida. En algunos de los artículos anteriores, como por ejemplo  ´Beneficios del baile´, ya lo he mencionado.

 Te permite no solo expresarte pero también comunicarte, conectarte y sincronizarte con otra persona a través de la música y el ritmo, sin pronunciar ni una sola palabra. Es una comunicación muy distinta a la verbal, a la que estamos acostumbrados. Ahí está la gracia y el reto. 🙂

¿ Porque bailar? Hay una infinidad de motivos y razones porque bailamos. Puede que cada maestro, alumno, bailarin/a tiene una explicación distinta y muy personal. Son tantas como las experiencias y sensaciones que experimenta y vive cada uno de nosotros bailando. La alegría y el buen estado de ánimo que nos proporciona son indiscutibles. Nos permite incluso conocernos mejor a nosotros mismos y descubrir otras partes de nosotros. Como en todo hay momentos difíciles, días de desanimo, limitaciones personales y físicas y bajones que superar. Pero con ganas, voluntad, disciplina, perseverancia y metas a alcanzar se supera cualquier dificultad.

Bailo porque me encuentro bien bailando, después de bailar y con ganas antes de bailar. Bailo porque me alegra solo pensar en ir a bailar. Bailo porque veo todo un mundo por descubrir bailando. Y me hace ilusión hacerlo. Y me da la sensación que solo puede ser un mundo mejor. 🙂

 

En la foto los profesores de kizomba Guiu y Borboleta – KizandSoul