¿Sacar  o esperar a que te saquen a bailar?

Llega ese tan esperado día de la semana cuando vas a salir a bailar.

Cuentas las horas hasta que llegue la tarde para ir a bailar. Sales de casa toda mona y arreglada con tus zapatos de baile preciosos en la bolsa. Llegas al sitio, te los pones, empieza a sonar una canción que te encanta, pasan segundos, miras a tu alrededor desesperadamente… Y parece que nadie te ve ni te hace caso. ´¿Hola? Quiero bailar!´ gritas por dentro. ¿Cuantas veces te ha pasado lo mismo? Las chicas la mayoría de las veces esperamos que nos saquen. Igual que en la vida estamos mas acostumbradas a que el chico sea un caballero y de el primer paso. Y en el mundo de baile resulta no siempre ser así.

La primera reacción es que te preguntas si te pasa algo, si no estas guapa o si hay alguna otra razón para que no quieran bailar contigo. Piensas que a lo mejor te han visto moverte y no bailas bien y miles de otras cosas de estas que pasan por tu cabeza.

Lo pasaba mal en el principio cuando no me sacaban ¡me desesperaba! Luego viendo a otras chicas sacar a los chicos pensé que mas me valía dar el primer paso si quería ir practicando.

¡Resulta que no es tan difícil!

Los chicos también vienen a bailar y les pasa lo contrario – ven a una y piensan que es muy guapa y no querrá bailar con el. O parece cansada o aburrida o que ya tiene mucho nivel y no le apetecerá bailar con un novato. Ellos también tienen una y mil razones o excusas para no sacar a bailar a una chica que no conoce aunque este deseando bailar con ella.

Es verdad que alguna vez alguno sale con la excusa de que esta cansado (y en un par de minutos le ves volando sobre la pista). O no le gusta la canción o no baila salsa en línea. O se lo ha promedito este baile a otra chica o alguna otra tontería. Pero en realidad hay pocos de esos y no suele pasar a menudo. Todo el mundo esta en la pista para bailar. Al menos sabes que lo has intentado ya que el objetivo era bailar, practicar y pasarlo bien!

También hay gente que viene en grupitos y solo bailan entre ellos y por lo tanto ni sacan ni dejan que les saquen. En fin, cada uno puede hacer lo que le apetezca, pero es eso, ¡que el problema no esta en ti! Así que ponte tus bonitos zapatos de baile, zapatos de salón, zapatos de baile latino y a lucir a la pista!

 

 

La foto del profesor Ivan Lopez

Ponle alegría a tu vida ¡a bailar!

¿Te falta alegría en tu vida? ¡Pues a bailar!

Movimiento, diversión, ejercicio, expresión, sensualidad, pasión – puedes encontrar todo lo que quieras bailando. Aquí hay de sobra para todos los gustos. ¡A bailar! Y alegría no te faltara sobre todo si escoges la clase de algún baile latino.

Hay muchas variedades de ritmos latinos, sin embargo los mas populares siguen siendo salsa, bachata, tango y samba.  Siendo del origen latino todos estos bailes son muy diferentes entre si.

También han aparecido los estilos que se baila solo pero lo más habitual es bailar en pareja y complementar estas clases con las de estilo chica/chico. Esto ayuda tener más facilidad cuando tocan pasos libres.  También chicas mejoran su estilo y mas elegancia para mover los brazos, cambiar de peso, etc.

Algunos de los bailes latinos son:

Salsa es el baile latino más conocido y popular. Se baila en pareja aunque se hacen coreográficos de estilo chica/chico solo. Muy alegre y lleno de energía. El hombre marca los pasos a la chica y ella tiene bastante libertad para mover los brazos. Se requiere práctica de estilo chica para que sea elegante el baile. Se considera de origen cubano pero se ha extendido por toda América Latina. Hoy en día hay varios estilos de salsa. En salsa cubana el chico desplaza a la chica en movimientos circulares y en agarre abierto. Existe también salsa en línea donde las figuras son mas lineales y la chica tiene más libertad de movimiento. La mujer siempre baila con zapatos de baile latino o zapatos de salón con tacón para lucir mas las piernas.

 

Bachata ahora considerada como el baile latino mas sensual al aparecer hace unos años el estilo sensual de la bachata. Es muy diferente a la bachata original dominicana ya que las canciones son mas lentas y tranquilas. No hay tantos pasos libres, se baila mucho en agarre cerrado, el chico marca manteniendo los 4 tiempos del paso básico. Muchas figuras son con ondas, movimiento de cabeza de la chica, sentadillas, etc. Se necesita mucha practica y habilidad para desarrollar buen movimiento corporal y disociación. En bachata la chica también lleva los zapatos de baile de tacón para lucir mas las piernas y estilizar los movimientos.

 

Tambíén muy conocidos:

Tango Un baile muy elegante y con mucho sentimiento con las canciones tristes de corazón roto o amor no compartido. Se requiere bastante práctica ya que la postura siempre es espalda recta y cabeza alta. Sus orígenes proceden de Argentina. Se baila siempre en pareja donde el hombre marca los pasos y la mujer le sigue. En tango la chica también lleva zapatos de baile. Los llamados ´zapatos de tango´ suelen tener tacón muy fino llamado ´argentino´ aunque hoy en día muchas chicas ya no le dan tanta importancia a este punto.

 

El merengue casi se puede llamar el baile nacional de la República Dominicana. No hay nadie ahí que no lo baile – el ritmo lo llevan en la sangre. Se mueve mucho sobre todo las caderas y piernas dando golpecitos en el suelo, mientras no hay mucho movimiento estilizado de brazos. En este baile se nota también movimientos de origen africano. Se baila con zapato plano o descalzo.

 

Y el mas divertido:

La Samba es conocida por los bailes de los carnavales sobre todo en Río de Janeiro. Se baila solo y se basa en mover las caderas rápidamente con la consecución de pasos en las piernas. Aunque parece fácil, realmente no lo es, pues cuesta bastante coordinar distintos movimientos y los grupos llevan mucho tiempo preparando su participación en los carnavales.

 

Foto de los profesores y bailarines Javier Padilla Mery Meseguer

 

Pónselo fácil a tu pareja de baile

En el baile igual que en la vida cotidiana existen reglas de cortesía y respeto. 

Merece la pena seguir estas reglas de cortesía si quieres que la otra persona quiera volver a bailar contigo o simplemente para hacerla disfrutar del baile, ser educado y quedar bien.

 

1.     ¿Quieres bailar?

Numero uno creo que siempre será preguntar si esta chica o chico quiere bailar. Me ha pasado alguna vez que simplemente me han cogido la mano y me han arrastrado a la pista. Es verdad que con amigos y compañeros hay confianza y se puede hacer sin problema. Pero si no es el caso siempre es mejor preguntar y ser cortes. La otra persona puede estar cansada y querer tomarse un respiro o puede no gustarle la canción o cualquier otra cosa. No tiene que ser porque no quera bailar contigo. Muestra el respeto.

 

2.     Pasar de tu pareja

¿Cuántas veces te ha pasado que empiezas a bailar con alegría y ganas y en un rato se desaparecen cuando ves que la otra persona no te hacen caso? Quieres disfrutar del baile y tu pareja esta mas pendiente de lo que pasa alrededor que de ti. Mira si hay gente conocida, quien baila mejor y con quien va a bailar la próxima canción o  aun peor – te pregunta si conoces a esa morena/rubia tan guapa. Pasa continuamente. Te llevas la impresión que no bailas bien, te pasa algo raro, no estás guapo/a, no le agradas a la otra persona, etc. Solo estas deseando que se acabe la canción y no volver a bailar con el/ella nunca jamás. Muy desagradable ¿verdad?

No lo hagas a la otra persona, sigue las reglas de cortesía. Aunque no tengáis mucha conexión en el baile o estas deseando sacar a bailar a esa morena/rubia tan guapa, siempre es mejor ser respetuoso y educado. Sonríe y mantén el contacto visual con tu pareja.  La otra persona se llevará buena impresión de ti. Solo son unos minutos que dura la canción y nadie te obliga repetir.

 

3.     Seguir el ritmo y nivel  de la persona con que bailas

El balance de energías es muy importante para entenderse y poder disfrutar del baile.

En caso de chica, algunas veces pasa que te vas ´a la tuya´ ya que quieres mostrar todo lo que sabes y lo buena bailarina que eres y el chico no sabe qué hacer ya que no sigues sus marcaciones y tiene que adaptarse a tu ´show´. No nos gusta escuchar esto pero suele pasar. O al revés cuando el chico no se da cuenta de que el nivel de su pareja no es igual, que no llega a entenderle y hacer figuras complicadas. O que la chica no se siente cómoda cuando la sueltan y no tiene repertorio para hacer pasos libres y se queda ahí bloqueada y avergonzada.

¿Ves que no te sigue? Intenta hacer figuras más sencillas. Cuando bailas con una desconocida es mejor empezar con pasos más básicos e ir subiendo de nivel a medida que vayan saliendo bien.  Si te cuesta entender el nivel de tu pareja bailando intenta mirar a chicos/chicas mientras descansas y para ver con quien podrías compaginar bien.

 

4.     No insistas con lo que no sale

A veces veo que el chico hace una figura y no sale bien, vuelve a intentar y la chica sigue sin conseguirlo. Se le borra la sonrisa de la cara y a la tercera ya se pone la cara de agobio. Déjalo si ella no te pide repetir el paso. Puede que no tenga nivel para hacerlo o tu no lo marques bien. En cualquier caso es mejor no insistir y no hacerle sentir mal. Los dos tienen que disfrutar del baile.

 

5.     Gracias

Al acabar la canción dale las gracias a la otra persona. Si conviene comenta lo bien que te lo has pasado y que has disfrutado mucho bailando con el/ella. Cuando la situación permite acompaña a la chica al salir de la pista. Si no, un ´gracias´ es un mínimo.

 

Estas son las básicas reglas de cortesía para que los dos podais pasarlo bien en el baile.

 

 

Agradecimientos por la foto a los profesores Pedro Gea y Zoe Mulet

Cambio de pareja ¿si o no?

Muchas veces la pareja decide apuntarse a las clases para aprender bailar y pasárselo bien en pareja y no con otras personas.

Para ellos es una actividad extra en pareja y la idea es disfrutar del baile juntos. Ellos no lo ven como una parte de su vida social para compartirla con más gente. A menudo se quedan sorprendidos al enterarse que hay que hacer cambio de pareja en clases y se resisten. Si es una regla de la escuela o no es difícil de decir ya que muchas veces los profesores se tienen que adaptar al público que quiere aprender bailar. Pero cada vez lo veo mas y mas que en las clases piden hacer ese cambio sin diferencia que sea una pareja. Y hay explicaciones a eso.
Una de ellas es el reto personal del maestro que quiere que sus alumnos aprendan en las clases y no que solo se diviertan. Es difícil conseguir el avance bailando siempre con la misma persona.

Se recomienda que los alumnos se hagan las prácticas con distintas parejas, para que la asimilación del aprendizaje sea más rápida. Las parejas que siempre bailan solo entre ellos tardan más en aprender y en soltarse. Algunas veces incluso no consiguen superar errores que se quedan anclados ya que no los ven.

Perfeccionar una figura y aprender bailar bien lleva su tiempo.

Imagínate que te han enseñado un paso o una técnica y lo haces mal, pero crees que lo estás haciendo bien. Tu pareja se habitúa a tu error y lo asimila como si fuera parte del paso y acabáis haciéndolo mal los dos. Sin embargo, al bailar con otras personas se depuran los errores. Ya que lo que para ti no era un error, ahora sale a la luz con otra pareja. Por lo tanto es una oportunidad para corregir y mejorar.

Bailar con otras parejas es la mejor manera de aprender, corregir errores y avanzar. Las técnicas se van perfeccionando y te das cuenta de que no todos bailamos igual. No todos resolvemos los pasos y las técnicas de la misma manera. Lo cual sirve para el enriquecimiento personal de cada uno en el baile.

Aprender bailar con todo tipo de personas es poder disfrutar de baile siempre.

Los chicos se dan cuenta que cada chica es un mundo en el baile. Así aprenden adaptarse al nivel y a las capacidades de cada una para poder llevarla bien. Es importante saber manejar diferentes alturas, pesos corporales, etc. para poder bailar con cualquiera. Así los dos pueden disfrutar del baile.

Lo mismo pasa con chicas. Acabamos aprendiendo todo su repertorio y hacemos figuras sin necesidad de que el chico nos las marque bien. Pensamos que bailamos genial y al cambiar de pareja resulta ser que no entendemos las indicaciones ni pasos. Además, repetir los mismos pasos siempre hasta puede llegar a ser algo aburrido.

Así que la respuesta al cambio de pareja sin duda es un ´si´ si tu idea es aprender a bailar bien y disfrutar del baile a lo máximo!

 

Agradecimientos por la foto al actor y bailarín profesional Leo Zunda  y Jenni Viotti escuela Leozunda

Baile… ¿Que aprendo, como, donde y con quién?

La decisión sobre qué tipo o estilo de baile aprender, donde y con quién no siempre es fácil.

Algunos de nosotros lo tenemos claro y buscamos la escuela con ciertos criterios fijados, pero no todos. Incluso a veces sabiendo el tipo de baile que te gustaría aprender nos perdemos en la cantidad de estilos ¿Salsa cubana o LA? ¿Bachata dominicana, urbana, fusión o sensual? A un novato eso a lo mejor le suena chino… Para entender que te pide el cuerpo y alma no hay más remedio que probar varias cosas para entenderlo y poder escoger. Si quieres acelerar el proceso y tener la idea más clara antes de apuntarte a algún curso puedes ir a los talleres de estilos diferentes para ver cuál te llama mas.

 

Luego siempre viene la pregunta a que escuela me apunto y con qué profesores.

Los que están metidos en el mundo de baile muchas veces siguen los profesores que ya conocen por talleres o congresos ya que saben su estilo y forma de enseñar. O los que les recomiendan sus amigos bailarines. Pero para uno que quiere entrar en este mundo sin saber nada de él es todo una experiencia. Muchas veces se escoge la escuela más próxima a casa o la más conocida suponiendo que sería la mejor. Así no siempre se acierta, pero por algo hay que empezar.

Lo que sí que me gustaría decir es que si ves que el estilo que has escogido no va contigo (o no es tu ritmo como lo digo yo), que los profesores no te transmiten mucho ´feeling´ o si no estás cómodo con tus compañeros de clase a lo mejor no estás en el sitio correcto. A veces incluso resulta pérdida de tiempo. Te estás esforzando para ir a las clases y al final no estás concentrado ni a gusto y no aprendes ni te lo pasas bien. Es importante disfrutar de lo que haces ya que estas invirtiendo tu tiempo, energía y dinero en esta actividad.

Por eso es muy buena idea ir a los talleres, sobre todo con los profesores que enseñan en tu ciudad o población. Así puedes ver diferentes estilos del mismo tipo de baile o incluso otros si no te convence de todo el que estas aprendiendo. Verás las maneras de enseñar y comparar con lo que estás haciendo y ver tu progreso también.

 

Por último, sabemos que los precios de los cursos pueden variar.

Estaría bien mirar si la escuela ofrece algún valor añadido o servicio adicional aparte de los profesores conocidos y con buena reputación. Podrían ser entradas gratuitas o con descuentos a las fiestas, talleres, discotecas. O descuentos en tiendas de ropa y zapatos de baile, etc. Algunas academias tienen locales para practicar y salir de fiesta que ofrecen entradas gratuitas, reducidas o descuentos en consumiciones a sus alumnos.

Como puedes ver no existe la fórmula perfecta para acertar a la primera, pero espero que estos pequeños consejos te ayuden en tu decisión.

 

Agradecimientos por la foto a los profesores David Cascón García y Vivian Vera Jimenez   escuela de danza Dancemotion

Beneficios del baile

Supongo que los bailarines todos tenemos amigos que nos llaman locos por las horas y días que pasamos bailando.

Para mucha gente salir entre semana es algo imposible, salir a bailar aun menos. Siempre la misma excusa de tener que madrugar, tener algún proyecto importante en estos momentos (¡que no parece acabar nunca!). Luego esta la simple pereza de salir de casa cuando ya estas tan bien acomodado en el sofá, etc. ¡Solo los que bailamos sabemos lo que se pierden!
Nada puede compararse con esa ilusión que le hace a una bailarina llegar la discoteca y ponerse sus zapatos de baile! Y la alegría y entusiasmo que saltan de tu alma al oír la música cuando aun estas en la cola para entrar.

Aparte de las razones de cada uno, sea una simple afición o una gran parte de la vida social de uno, los beneficios del baile son muchos.

Para empezar el ejercicio que haces bailando, sobre todo si es bachata, es fantástico. ¡Mejor que una sesión de cardio en el gimnasio y desde luego mucho mas divertida! Y si eres una chica y llevas zapatos de baile de tacón ni te explico como te lo agradecen tus muslos y glúteos (¡personalmente comprobado!). Además mejoras la postura, la coordinación y la agilidad de tu cuerpo y aprendes a moverte con mas elegancia.

A nivel mental, sobre todo para los chicos que tienen que estar mas concentrados y pensar en los pasos, estimula el celebro y mejora la memoria.
Luego por supuesto esta lo de conocer gente con mas facilidad ya que tenéis un gran hobby en común. Es fácil romper el hielo y traspasar esas barreras y complejos que muchos tenemos. Ayuda a mejorar las habilidades sociales, compartir las experiencias en clases, congresos, etc. Y por supuesto tener tu grupito para salir a bailar e ir a los eventos de baile. Y si surge algo mas ya que desde el principio tenéis algo en común ¿quien se quejaría? :))
También un gran punto a favor es la posibilidad de desconectarte y olvidarte del estrés con el que muchos vivimos y salir de la rutina diaria.

Esos pocos minutos que dura un baile pueden conseguir y aportarte mucho más que todas las técnicas y terapias de relajación que existen hoy en día. Un baile puede despertar una sensación de felicidad dentro de uno hasta entonces no conocida.  Te quedas sorprendido e incrédulo … ¿cómo has podido vivir sin ella hasta ahora? A partir de ese momento el mundo puede esperar y ¡que la música te lleve!

 

Foto  Oriol Alella de los profesores Ivan Lopez y Damaris Cerro  escuela de baile AllSteps

Baile como lenguaje universal

Seguro que habrás conocido gente a lo largo de tu vida y en el baile que es muy tímida y poco habladora. A las personas que pasan desapercibidas y  a las que les cuesta manifestarse o hablar en el grupo. ¿ Y quien no?

La sorpresa que me llevé en unas cuantas ocasiones al descubrir que esta gente cuya presencia a veces ni se nota en realidad tiene un gran don (o varios!). Una pasión enorme que no son capaces de mostrar al mundo por su timidez o por no poder expresarla con palabras.  Y esta sorpresa me esperaba en la pista de baile! Resulto ser que algunos de los compañeros de baile que normalmente se quedaban en el rincón o en la última fila en la clase y en talleres tenían una gran facilidad en el baile! Hacían figuras y pasos con toda confianza y seguridad, se les iluminaba la cara al bailar y desprendían una enorme energía. Nadie hubiera dicho que era ese compañero de clase cuya presencia apenas se notaba!

Con mucha curiosidad,empecé a observar a estas personas y mirarlas con otros ojos. Los prejuicios que tenemos muchas veces nos tapan los ojos para ver algo más profundo que  cada uno tiene escondido dentro. Me alegraba mucho que esta gente había podido descubrir su gran pasión y la forma perfecta de expresarse. 

La conclusión es obvia – estés donde estés, sea el país que sea, puede que no hables el idioma de la persona con que bailas, puede que te cortes para iniciar la conversación, puedes ser tímido o inseguro, pero el baile es un lenguaje universal que cualquiera entiende en la pista y sin palabras. ¿Y no es lo mejor de todo?

Las cosas que descubres al empezar bailar

Creo que ninguno de nosotros esperaba descubrir todo un mundo aparte cuando decidió apuntarse a las clases de baile.

Yo personalmente me apunte después de años de excusas que encontraba para no hacerlo aunque mi cuerpo y alma me lo pedían a gritos. Empezar bailar fue algo casi sufrido. Además estaba convencida de que se tenia que venir en pareja y resulto ser que no era necesario en absoluto! No tenia ni menor idea de que habían locales destinados solo a estos tipos de baile! Además resulto ser que se podía salir a bailar cualquier día de la semana. Pensaba que solo aprovecharía a alguna salsa o reggaetón que alguna vez ponen en las discotecas. Y la razón principal era hacer algo diferente a la típica clase del gimnasio y aprender a moverme con mas gracia y facilidad.

Pues no sabía nada de las sorpresas que me esperaban y que había perdido tanto tiempo por no atreverme a empezar bailar antes!

Primero resulto ser todo un mundo aparte y un montón de gente que baila. Descubrí que había muchos tipos de baile, no solo salsa y bachata – tienes toda una lista para elegir. Luego no hay límite de edad para empezar, ¡no te cortes! Y puedes bailar con quien quieras! Después esta la facilidad de conocer gente y pasarlo bien bailando.

También para las chicas es toda una historia buscar tiendas donde comprarse unos zapatos de baile bonitos y cómodos. No siempre resulta fácil encontrar una tienda o una marca que tenga modelos perfectos para ti. Da mucho para hablar con amigas y compañeras!

Y como no, cuanto mas sales y practicas mas aprendes y avanzas mas rápido y ¿a quien no le gusta esto?! Escucha tu cuerpo y tu corazón – atrévete y apúntate a las clases de baile ¡seguro que no te arrepentirás jamás!

COMO SABER TU TALLA

  1. Coloca un folio en el suelo junto a la pared y sitúa el pie sobre el folio con el talón pegado a la pared.
  2. Con un boli marca hasta donde llega el dedo más largo. Ten en cuenta que el lápiz tiene que permanecer a un ángulo de 90 grados respecto al papel.
  3. Mide el largo que has marcado y consulta la tabla – la primera columna muestra el largo del pie en cm, la 2da numero europeo correspondiente y la ultima numero americano.

Por si te resulta imposible medir el pie de este modo, también se podría medir el largo de la plantilla de los zapatos de baile que usas habitualmente.

CUIDADOS Y PROTECCION

No sumergir los zapatos de bailes en el agua.

Se recomienda utilizar los protectores de tacones de plástico para evitar roces y alargar la vida de tus zapatos de baile

Cuero/charol

Limpiar con algodón seco

Ante/nubuck/saten

Limpiar con cepillo suave o estropajo, se puede proteger con tratamientos especiales (esprays, etc) menos el saten