Zapatos de baile – sus secretos y curiosidades

Hacer zapatos de baile, zapatos de bailes de salón, zapatos de bailes latinos perfectos, que puedan ser utilizados por los bailarines profesionales no es nada fácil. El fabricante tiene que tener en cuenta que el zapato tiene que aguantar mucha destreza física, saltos, giros, arrastres, etc.  y seguir siendo cómodo, ligero y flexible. Por lo cual la calidad de los materiales es imperativa y prioritaria.

Tienen que ser como un guante y poder adaptarse a cualquier tipo de pie. O como dicen algunas clientas aquí, ´ser como un calcetín con tacón´:) Al estirar de pie y puntear, la suela no debe salir demasiado dejando el pie y los dedos mucho atrás. Ni tampoco hacer agujero entre el puente del pie (empeine) y la plantilla. Por eso muchas bailarinas prefieren zapatos de baile con tiras de cierre largas que pasan por debajo y alrededor del pie en forma de cruce. Este tipo de cierre proporciona mayor sujeción que las tiras alrededor  del tobillo.

En caso de zapatos de bailes latinos para hombres la suela partida casi siempre es la preferida. Proporciona más ligereza y flexibilidad al zapato. Permite al bailarí­n estirar el pie con facilidad sin hacerle daño ni deformarse el zapato tomando la forma fea. No obstante, hablamos de personas que se dedican al baile de forma profesional. Para bailar en social la comodidad, resistencia y diseño suele ser predominante. Y el tema de súper flexibilidad del zapato y adaptabilidad total al pie puede no importar tanto.

Tradicionalmente el color mas utilizado en zapatos de bailes de salón y zapatos de bailes latinos de mujer, sobre todo para profesionales, es color carne/bronce. El secreto esta en que al ser del mismo color que nuestra propia piel (o cercano) no atraen tanta atención como los colores llamativos (negro, rojo, etc.) y pueden camuflar hasta cierto punto los fallos en los pasos y movimientos de los pies 🙂 . Aparte, al ser un color uniforme con el tono de la piel, combinan bien con cualquier tipo y color de ropa.

Tu primera clase de baile

Si, créetelo, lo has hecho! Te has apuntado a las clases que te hacían tanta ilusión y no hay vuelta atrás. Con la emoción esperabas al primer día de clase de baile. Ha llegado! Pero ahora que estas de camino sientes ansiedad por cómo va a ser… Y si resultas ser un torpe y patoso, con mala memoria para captar las figuras y sin ninguna posibilidad de moverte con gracia? Todo el mundo te mirara y se morirá de risa… Y tu te morirás de vergüenza. Encima, ahora toca entrar en la academia y encontrarte con un montón de gente que no conoces, buscar la sala de tu clase y bailar con personas que no has visto en tu vida.. Ah que todo esto o algo muy parecido ha pasado por la cabeza de cada uno de nosotros en su primer día de clase? 🙂

Desde luego el pensar de encontrarte con la gente desconocida no ayuda en nada. Pero mí­ralo como la oportunidad de hacer nuevos amigos, que además serán tus compañeros de baile. Con ellos podrás compartir tu afección y salir a bailar, lo que no siempre pasa con tu grupo de amigos actual ya que seguramente no todos bailan.

Luego, la vergüenza solo puede empeorar las cosas. Piensa que para todos o para la mayoría  también es la primera clase y puede que están igual de preocupados que tu. Respira, sonríe, escucha al profe y disfruta de clase.

Una vez en clase, intenta ponerte en el lugar donde puedes tener buena visibilidad. No te escondas en la última fila guiado por tu timidez. Es mejor ponerte donde ves y oyes bien al profesor y delante del espejo para verte.

Escucha y siente las canciones y el ritmo para entender el paso básico y los tiempos de las figuras.

No te preocupes si no salen los pasos a la primera, es muy probable que no salgan. Ten en cuenta que las figuras se tienen practicar y pulir y muchas veces y también fuera de clases de baile.

En principio puede parecer mucha información y pasos/movimientos que no has hecho en tu vida. No te agobies, ten paciencia, practica, escucha la música y las canciones fuera de la escuela. Intenta disfrutar de las clases y de los pequeños avances que iras viendo poco a poco. También ayuda hablar con los compañeros de clase para ver como les va y si se sienten igual que tu y si tienen las mismas dudas. Seguramente veras que no eres el único y que a la mayorí­a les pasa lo mismo. La clase de baile requiere dedicación y paciencia.

Por lo mucho que los profesores insistan en que salgamos a bailar y practicar lo aprendido en clase de baile cuanto antes, a todos en principio nos cuesta. Pensamos que aun no tenemos base, nadie quiera bailar con un novato y que pasaremos mucha vergüenza. Lo mejor es quedar con los mismos compañeros de clase para ir a bailar. Poco a poco conocerás mas gente en los lugares de baile y habrán bastantes que también acaban de empezar. Nadie se reirá de ti, todos empezamos en su momento por lo mismo. Es el primer paso que cuesta dar, luego todo será más fácil. Respira, relájate, disfruta de la música, del baile y de las nuevas experiencias! Y si eres una chica, como no, a gozar y a lucir con tus nuevos zapatos de baile , zapatos de baile latino y zapatos de salsa!

Adios verano… La vuelta al cole y a la rutina

Casi termina el verano… Después de las vacaciones, los dí­as de descanso y actividades veraniegas y al aire libre cuesta volver a la rutina. Sigue haciendo buen tiempo y podemos seguir disfrutando de muchas horas del sol, playa y terrazas con amigos. Y no nos resulta fácil mentalizarnos para arrancar con el trabajo, gimnasio y nuestros ´hobies´ del resto del año.

Nos encanta salir a bailar pero pensar en marcar horarios y volver a las clases habituales puede costar un poco. Lo que llamamos ´la depresión post-vacacional´ se nota cada vez con la llegada de septiembre. Viene la nostalgia y pensamos que otro verano ha pasado demasiado rápido.

Si, es verdad que la ´vuelta al cole´ suele afectar bastante. Y esta ´depresión post-vacacional´ puede llevar algunas semanas en caso de las personas que disfrutan de vacaciones largas y tienen la oportunidad de desconectarse por completo del trabajo y cambiar sus actividades rutinarias.

No solo cuesta levantarnos temprano cuando suena el despertador, pero también nos sentimos torpes y tardamos mas por la mañana en arreglarnos y salir de casa. Nos estresamos con prisas y nos sentimos raros al volver del trabajo por la tarde y quedarnos en casa cuando aun es de día.

Para evitar el choque de la vuelta a la rutina se recomienda volver de vacaciones unos días antes de tener que volver al trabajo. Si que para muchos suena raro sino imposible ya que siempre queremos aprovechar al máximo días libres y estando de viaje. Sin embargo nuestra mente y cuerpo nos agradecen unos dí­as tranquilos en casa antes de volver al trabajo para ir acostumbrándonos y mentalizándonos.

Es recomendable hacer actividades que nos hacen sentir bien y que nos divierten sin tener que irse muy lejos de casa.­ Así el cuerpo piensa que la rutina también puede ser divertida.

Puedes por ejemplo ir al gimnasio pero probar clases diferentes que hasta ahora no has hecho por la falta de tiempo o por horario que no te va bien cuando trabajas. O apuntarte a hacer alguna actividad al aire libre en grupo que ofrecen muchos gimnasios que en otras circunstancias te resulta imposible hacer. Hay varios grupos de yoga y pilates entre otros al aire libre en verano. Si siempre has deseado probarlos es el momento. Así­ además puedes conocer gente nueva y hacer nuevos amigos.

Otra buena idea es ir a algún spa y pasar el día relajándose en la piscina, en un circuito termal y recibiendo tratamientos estéticos o masajes relajantes. Es una buena opción para pasar un dí­a especial y de relax en pareja.

Y si no tienes compañía? Seguramente hay alguna cafeterí­a o terraza que siempre te ha llamado atención y siempre has querido ir pero nunca encontrabas tiempo. Pues coge ese libro que no has llegado a abrir durante las vacaciones y vete a ese tan deseado lugar y pasa un rato  tranquilo con un buen café y libro.

Aun sigue la obra del teatro que te apetece ver pero estabas demasiado ocupado con otras actividades? Aprovecha! Compra la entrada y ve a verla. Seguro que te lo pasaras bien solo o acompañado.

Alguna vez seguramente por la calle te ha preguntado algún turista por un sitio que parecí­a guay pero no lo conocías, verdad? Pues haz un poco de turismo por tu ciudad! Veras la cantidad de lugares maravillosos y poco conocidos que tiene! Te quedaras sorprendido sin tener que irse fuera y descubrir lugares lejanos. Además ahora con menos calor que en pleno verano te lo pasaras aun mejor.

La vuelta a las clases de baile a veces pesa también y cuesta arrancar. Pero normalmente solo con ir a la primera clase, volver a ver a los compañeros y con escuchar la música te das cuenta lo mucho que lo has echado de menos en estos últimos meses o semanas. Y te alegras de saber que ya falta menos para salir a bailar este fin de semana.

Y para las chicas el simple hecho de ir a buscar los zapatos de baile , zapatos de salsa nuevos ya les pone de buen humor. Aparece esa bonita sonrisa que no tiene precio cuando piensa que ya falta menos para estrenarlos este finde! Bienvenida sea la vuelta al cole 🙂

Historia de las zapatillas de ballet

Las zapatillas de ballet son un accesorio básico y principal para los bailarines de ballet y también tienen su historia.  

Historia

Se estima que se comenzó a bailar ballet alrededor del año 1681, unos 20 años después que el rey Luis XIV de Francia fundó la Academia Real de Danza. Entonces el zapato que se usaba para el ballet tenía tacón, lo que no era lo más apropiado para este tipo de disciplina.  

Aun así por alguna razón no fue hasta mediados del siglo XVIII que la bailarina Marie Camargo de la Ópera de Ballet de París se puso los primeros zapatos planos. Obviamente ese cambio le permitió realizar saltos y figuras que de otra manera y hasta entonces habían sido difíciles, si no imposibles e inimaginables.

Después de la Revolución Francesa se descartó definitivamente los zapatos con tacón del ballet, los zapatos que se usaban en esa época son los predecesores de las zapatillas de puntas. Iban cogidos al pie con una cinta e incorporaban pliegues debajo de los pies para permitirle a la bailarina saltar, pivotear, dar vueltas y estirar el pie por completo.

Los primeros bailarines en el siglo XVII se ponían de puntas con la ayuda de un arnés. Pero más tarde el énfasis se puso en las habilidades técnicas y lo cual provocó la idea de poder ponerse en puntas sin estos cables.

La primera en atreverse a bailar de puntillas fue Marie Taglion. Sus zapatos no eran otra cosa que zapatillas de satén modificadas. La plantilla de sus zapatillas de ballet era de cuero y para que los zapatos mantuvieran mejor su forma las partes laterales y los dedos fueron reforzados.

Algunos bailarines  empezaron a poner almohadillas a sus dedos para más comodidad.

 

Cambios y modernización

En Italia en el siglo XIX empezaron a llevar unos zapatos mucho más robustos y planos en la punta a diferencia a los primeros modelos que eran más puntiagudos. La plantilla  de aquellos zapatillas de ballet estaba reforzada solo en la punta.

Ya en el siglo XX la bailarina rusa Anna Pavlova decidió hacer ciertas modificaciones a este tipo de calzado. Le colocó plantillas de cuero más duras, aplanó y endureció la parte del pie para formar una especie de recuadro.

 

Fabricación y variedad

Cada pie es único. El largo de los dedos y la forma, la flexibilidad del arco y la capacidad de estirarse es diferente para cada persona. Por eso la mayoría de los fabricantes hace modelos con características diferentes, como suela partida o completa por ejemplo. Cada uno se adapta a una forma distinta. No es raro encontrar modelos hechos a la medida.

Las zapatillas de ballet suelen ser de cuero, lona o satén/raso. De cuero son más duraderos y ayudan a mantener los pies calientes, son más cómodos pero más costosos y menos habituales. Los de lona son más usados por los hombres, permiten que el pie respire y son menos costosos. Los de satén los llevan más las mujeres, los hay en varios colores. Con bandas elásticas de aseguran los zapatos al arco del pie y la cinta los fija al tobillo.

Las dos características básicas de las zapatillas de puntas son  el recuadro en la punta para dar soporte a los dedos y tienen una pieza de material rígido que sirve para hacer más resistente la plantilla y dar soporte al arco.

Las zapatillas de puntas al igual que las normales son de satén o lona. El color más común en el que se encuentran es el rosado. Sin embargo antes de la estética, en caso de este tipo de producto siempre se fija en la comodidad del calzado para un mejor desempeño de la disciplina y salud de los pies.

 Y si tu estilo de baile es diferente, como bailes de salón o bailes latinos, aquí puedes encontrar los zapatos de baile y zapatos de salsa.

Son Cubano ¿Que es?

Son Cubano aparece a los finales del siglo XIX como un género musical originario del este de Cuba, en la región conocida como oriente cubano. Este ritmo combina la estructura y características de la música española con elementos e instrumentos musicales afro-cubanos. El Son cubano es uno de los más influyentes géneros de la música latinoamericana. Sus derivados y fusiones posteriores, especialmente la salsa, se han difundido  por todo el mundo.

Según los datos de Wikipedia, el músico y escritor Laureano Fuentes Matons recogió en su libro Las artes en Santiago de Cuba, publicado en 1893, la canción «Son de la Ma Teodora», considerándola como el primer son conocido. Esta canción consta como escrita en Santiago de Cuba en 1562 por las hermanas Micaela y Teodora Ginés, dos negras liberadas originarias de Santo Domingo. Aunque algunos historiadores lo discuten, muchos creen que esta fue la primera canción de son.

El son llega a La Habana alrededor de 1909. En la década de los 1920, con la aparición de la radio y difusión comercial, comenzó su popularización más activa.
Las clases altas de Cuba, aficionadas al Danzón, en principio lo consideraron ´barriobajero´ y con falta de clase. A pesar de todo, el son fue adquiriendo cada vez más popularidad. Además de la afición que siempre ha tenido el son en Cuba, la importancia de este género también está en la influencia que ha tenido en la aparición de otros géneros. Entre ellos sobre todo la salsa, el son montuno y el mambo. Al contrario que el Danzón, que al final desapareció, el son siempre ha estado presente en Cuba, directamente o dentro de otros géneros musicales posteriores. El son montuno tuvo especial importancia por su influencia en la creación de salsa, tanto en la música, como en el baile.

Los grupos soneros originalmente estaban conformados por un tres cubano (especie de guitarra de tres pares de cuerdas), un bongó (que realizaba una improvisación virtuosa constante), maracas, unas claves y una marímbula que hacía las veces de bajo en el son tradicional cubano. Más tarde, se añadió la guitarra, el contrabajo sustituyó la marímbula y se adicionó la trompeta en 1927, elemento característico de la formación de los septetos de son.

 

El Baile

No es muy habitual escuchar y ver este baile, solamente se pone en alguna salsoteca si el dj es cubano y en realidad poca gente sabe bailarlo bien.
La base son tres pasos seguidos de una pausa, como en la salsa. Las figuras son muy sencillas y similares a las de la salsa cubana. La diferencia fundamental con la salsa es la forma de dar los pasos. Son más enérgicos y marcados, como en el mambo, con el movimiento de cadera más acentuado, y la pausa más marcada que en la salsa. El ritmo del son cubano es algo más lento que el de la salsa, lo cual permite a los bailarines desarrollar más estilo y adornar los pasos.
No existen los cambios ´de calle´ típicos de la salsa cubana y se hacen mucho pasos laterales, el giro de pareja, la caminada, la caminada lateral, el paso adelante-atrás del mambo.

Una de las figuras muy típicas y espectaculares es la que se ve en la foto de este articulo. El hombre se agacha o incluso se pone horizontal si es lo suficientemente ágil, apoyando en el suelo solo la punta de un pie. La chica le coge la mano y chace una elegante aminada con sus zapatos de baile alrededor de él, haciendo que gire sobre un solo pie.

Y aquí un pequeño ejemplo de este bonito y elegante baile 🙂

 

 

Dicen que somos indecisas…

Dicen que las mujeres somos indecisas… Qué va! Simplemente nos gustan muchas cosas 🙂 Ojala pudiéramos tenerlas todas!

Y en caso de los zapatos de baile no nos sorprende. Con tantas opciones una nunca esta segura de que hacer! Colores, modelos, altura y forma de tacón, tipo de cierre, básicos y decorados, cerrados y sandalias… Opciones infinitas que nos complican la vida aunque sea por unos instantes!

El mejor consejo siempre es optar por la comodidad del modelo y altura de tacón correcta. No deberías sentirte a punto de caerte con esos tacones. Olvídate del modelo con el que apenas puedes dar unos pasos. La idea es poder caminar libremente y bailar sin pensar en zapatos ni tacones. Opta por el modelo que parece no estar puesto en tus pies.:)

En caso de los primeros zapatos de baile o zapatos de salsa la mayoría de las chicas optan por algún modelo básico. Luego con el paso de tiempo y cuando hayas avanzando y te sientas mas cómoda bailando y sales a bailar mas ya puedes adquirir algún modelo más sofisticado, con pedrería o encaje por ejemplo. Los básicos muchas veces después son apartados para ir a clases y ensayar, pero sigues pudiendo aprovecharlos. Aun así la simplicidad del modelo sigue siendo la cuestión del gusto de la chica.

Lo mismo con el color. La mayoría de las chicas, sobre todo en caso de los primeros zapatos de baile, vienen con la idea de llevarse un par de negros. La explicación siempre es que son más discretos y pegan con todo. Pero la verdad es que el color que llamamos bronce, carne, tostadito (o otras unas cuantas variaciones del mismo 🙂 ) es el que al final combina mejor con todo tipo y color de ropa siendo más neutral y uniforme con el color de nuestra piel. También por algunas otras razones es el preferido por las profesionales y chicas que tienen bastante nivel en el baile. Hablaré de esto y revelaré algún que otro secreto en uno de los artículos más adelante.  Sin embargo es un tema muy personal y depende de las preferencias y necesidades de la bailarina. Además es muy probable que acabes teniendo el zapatero ´arcoíris ´ya que a medida que avances quieras como todas las que llevamos tiempo bailando tener más de un par. Incluso mas de dos y de tres… 🙂

El tipo de cierre también es opcional. Es cierto que el más preferido es de tira larga que pasa por debajo del zapato ya que suele sujetar mejor el pie. Pero cada pie es diferente y no cada uno de verdad lo necesita. Si estas cómoda con otro tipo de cierre – genial! Así tienes el abanico de opciones aun más amplio, aprovecha! Aunque no sé si con este consejo te complico aun más la vida, jeje.

Elije ante todo la comodidad y luego la estética. Si aun así te has quedado con unos cuantos modelos, piensa en el color y en el modelo que crees que vas a aprovechar mas. Aunque sea llamativo o del estilo que nunca has llevado pero estas convencida que es lo que quieres a por ello. Son tus pies y tus zapatos, te tienen que gustar a ti antes de gustarles a tus amigas o a tus padres! Es una pena cuando estos tesoros acaban escondidos en el fondo del armario por dejarte llevar por la opinión de los demás que no coincide con la tuya. 

En fin y otra vez, no es que seamos indecisas, solo que las opciones son muchas! Simplemente nos tomamos nuestro tiempo para tomar la decisión más acertada 🙂

Hacer ejercicio de forma divertida

Ejercicio y el baile.

Seguramente has oído muchas veces que el baile es todo un beneficio, sobre todo que es una afección muy saludable y divertida.  Aquí un poco mas en detalle sobre los beneficios y provechos que le puedes sacar.

Primero de todo, y otra vez, bailar es muy saludable y nos proporciona una salud de hierro si desarrollas esta actividad de forma habitual.  El corazón se verá fortalecido si bailamos habitualmente ya que es un excelente ejercicio cardiovascular.  Además  refuerza nuestros músculos, huesos y articulaciones.  Cada uno puede escoger el ritmo y la intensidad de baile que se adapte a su nivel y que sea mas a fin a su estilo. Así que si te aburres en el gimnasio ya sabes  que hacer y a donde ir 🙂

Ayuda a combatir el estrés. Hoy en día la mayoría nos encontramos en situaciones crónicas de estrés por trabajo, vida personal, estado mental y emocional, etc.  El baile es un potente relajador y libera endorfinas en nuestro organismo. La sensación de relajación emocional y bienestar que nos proporciona una sesión de baile es incomparable. Además es un tipo de ejercicio divertidísimo.

Un plus adicional para los que practican deportes de fuerza y resistencia. Al ser un gran ejercicio cardiovascular, nuestra resistencia aumenta y nos permitirá enfrentar los entrenamientos de fuerza, salidas en bici o a correr con una mayor capacidad. Si quieres empezar a tener una buena base física, bailar puede ser una muy buena opción antes de ponerte retos mayores.

Aumenta flexibilidad y coordinación. Los movimientos y pasos de baile harán que nuestras articulaciones, tendones y músculos se ‘desoxiden’ y estén en buen estado. También previene molestias articulares y musculares. Sin embargo, como en caso de cualquier deporte, tenemos que acordarnos de hacer buenos estiramientos antes y después de las clases o una sesión de baile para rebajar las probabilidades de lesiones.

Es una actividad de equipo ya que la mayoría de los bailes son en pareja o en grupo. Eso hace que nos exijamos más, estemos más atentos y nos pongamos retos. Nos hace tener ganas de superarnos, acudir a las clases  y no quedarnos atrás. Por supuesto siendo ejercicio dinámico te ayuda quemar calorías y estar en forma. Bailar tonifica y refuerza brazos, abdomen, piernas y glúteos. Además, estarás haciendo ejercicio casi sin darte cuenta.

Y  lo mejor es que es un deporte que no tiene edad y los limites los pones tu!  Así que ya sólo te queda elegir tu estilo de baile preferido, ponerte los zapatos de baile y a bailar!

 

Baile. Solo para ellas

Baile…

La gracia, la belleza y la sensualidad de la mujer desde luego no tiene límites! Y expresadas atravez del movimiento van aun mas allá.
En estas fotos ellas, además, se juntan con una enorme energía y fuerza que viven dentro de cada una de nosotras y nos hacen tan especiales. Fuertes y delicadas, tranquilas y apasionadas, increíbles y únicas…Capaces de transmitir todo esto y mucho mas a la vez. Y el baile es una de las mejores formas para expresar nuestro rico interior. Mostrar esa vida escondida para no ser dañada. Invisible para la gran mayoría. Accesible solo para unos pocos elegidos…

El fotógrafo ruso Aleksander Yakovlev ha podido capturar y inmortalizar estos preciosos momentos y ha conseguido mostrar  el verdadero ´yo´ de la mujer-bailarina. Y también expresar la pasión por el arte y por su profesión. Estas fotos de las bailarinas se hizo durante el baile, al instante, y no posando. Con un mínimo de ropa, prácticamente sin maquillaje y sin zapatos de baile. Seguramente por eso nos resultan tan naturales, ´vivas´ y emocionantes.

Espero y deseo  que el camino de cada una de nosotras hacia nuestras metas sea tan bello, emocionante y lleno de energía y pasión como en las imágenes que nos transmiten estas fotos 🙂

 

Pasos libres y estilo

Pasos libres –  te dan miedo o aprovechas la oportunidad? 🙂

A alguna mas a otra menos pero seguramente a todas nos ha pasado que en algún momento de la canción el chico te suelta proponiéndote hacer pasos libres. Pasa mas con chicos que tienen bastante nivel de baile y además conocen las canciones para entender donde se pueden meter estos pasitos.  Te suelta y te quedas ahí en banco sin saber bien que hacer o como mucho siguiendo con el básico… ¿Te suena? 🙂

En principio, cuando solo estas empezando y te sueltan para hacer pasos libres ni entiendes que pasa ni que hacer. Te quedas ahí en blanco y antes de comprender que ha pasado el chico vuelve a cogerte. Todas hemos pasado por esto.

Poco a poco vas viendo que hacen otras chicas en estas situaciones.  Intentas memorizar algunos pasitos pero aun así no siempre estas preparada para lucir cuando llegue el momento. Y no por no querer. Esto pasa por varias razones – aun no tienes buen nivel de baile, no tienes los brazos ´trabajados´ y no sabes donde y como puedes adornar los pasitos. Tampoco tienes el repertorio de pasos libres, estas acostumbrada a bailar en pareja y te cuesta inventar figuras y moverte sola. O simplemente aun no tienes bastante practica y te da vergüenza. Una infinidad de razones. ..

Lo mejor y mas importante es estar preparada y saber que puede te pueden soltar en cualquier baile, canción y en cualquier momento. No te asustes, simplemente sigue el movimiento. Si te quedas en blanco y no te acuerdas de ningún paso en el momento al menos sigue con el básico.  A ser posible también moviendo los brazos para que el movimiento se vea mas bonito y adornado;  no les dejes ahí colgados – están para ayudarte! 🙂 No tienen que ser cosas complicadas. Incluso si aun no tienes mucho nivel siempre puedes practicar y tener preparados los adornos con bracitos, peinados, etc. Son movimientos muy sencillos que no requieren demasiado arte ni coordinación y adornan mucho los pasitos. Eso si, acuérdate de los tiempos y de la posición del chico y amplitud de tus pasos para no hacerle daño al mover los brazos. Un par de estas figuras es fácil de aprender viendo bailar a otras chicas en la pista o algunos videos y tutoriales. O simplemente observando a tu profesora en clase – seguramente tiene sus pasitos y adornos que utiliza sin a lo mejor ni ella darse cuenta ya que le sale de forma natural.

También en muchas escuelas es habitual empezar la clase con calentamiento y no directamente bailando en pareja. Ahí puedes coger un par de figuras para aprovecharlas en la pista.

Si te apetece saber mas, tener mas repertorio de pasos libres y perfeccionar tu estilo lo mejor es apuntarte a clases de estilo chica. Muchas pensamos que solo sirve si quieres entrar en un coreográfico, pero en realidad no hace falta llegar a este nivel si no es tu idea. Estas clases te ayudaran a ampliar tu base de figuras, mejorar tu estilo, trabajar mas tus puntos débiles que no puedes llegar a perfeccionar en clases de pareja (brazos, dedos, giros, ondas, etc.). Practicarás poder moverte con zapatos de baile ya que hay chicas que no están acostumbradas llevar tacones.  Y además y muy importante soltarte y no tener miedo a quedarte sin apoyo de chico en medio de la pista. Te enseñaran moverte con gracia, con soltura y sin vergüenza que muchas veces nos para en el intento. Aparte te lo pasarás bien hablando con compañeras de temas de baile, experiencias que tenéis bailando, donde comprar zapatos de baile en Barcelona y de las tiendas de zapatos de baile, zapatos de baile latino.

 En casa o donde puedas practica los pasos hasta tenerlos bien asumidos y hasta que te salgan sin esfuerzo, sin pensar y de forma natural.

Y recuerda – es tu momento, créetelo, eres y estas divina! Déjate llevar, sonríe y disfruta! La otra persona prefiere verte feliz y pasándolo bien bailando con el en vez de ver tu baile perfecto pero con la cara de asustada. 🙂

¿ Como son los zapatos para tu gran día?

Zapatos de novia… Clásicos y elegantes, atrevidos y de colores, con encaje o pedrería, cerrados o abiertos, de tacón, cuña o planos, etc.. La oferta de calzado ahora es muy amplia. Los zapatos para tu día de boda pueden ser lo que tu te puedas imaginar y mas hoy en día.

La moda tampoco deja atrás los zapatos de novia. Los looks clásicos con zapatos de salón, ´peep toes´ (delantera muy poco abierta) o talón abierto y con tacón siguen siendo favoritos a la hora de escoger el calzado. Siempre es una apuesta segura. Por lo cual los diseñadores y marcas dedicadas a este tipo de calzado nunca retiran de sus catálogos los modelos clásicos que reflejan buen estilo y elegancia. 

Entre los zapatos de este tipo mlos as iconos y que han hecho historia esta el modelo Lance  de  Jimmy Choo:

 

Y el Pigalle de Christian Louboutin:

Para las ceremonias de verano los zapatos mas abiertos tipo sandalias triunfan desde hace tiempo. Te permiten estar mas fresca y no tener el pie tan ´encerrado´. Las tiras finas proporcionan un look mas delicado y fino.  Aparte, son muy fáciles de combinar y quedan bien con prácticamente cualquier tipo de vestido – desde el mas clásico hasta el mas moderno y atrevido. Al no parecer al típico zapato de novia ya que hoy en día los puedes encontrar de todos los colores y materiales tienen mas salida y puedes aprovecharlos para fiestas y otras ocasiones especiales.  

Uno de los modelos de sandalias mas conocido y utilizado como zapatos de novia es el fabuloso  Nudist de Stuart Weitzman. Inicialmente lanzado en color ´nude´ (carne), pero ahora ya disponible en varios colores:

Estos dos tipos de zapatos son quizá los mas escogidos por las novias, sin embargo no los únicos. Se puede encontrar el calzado para el gusto mas exquisito con encajes, pedrería, bordados, etc. Y también para las más atrevidas cuando se trata de estilo, color o altura y grosor de tacón.  A veces es la combinación de ambos, por ejemplo estilo cásico y color poco habitual, como es el famoso modelo Hangisi de Manolo Blahnik en azul:

La tendencia que estoy viendo en el sector es la demanda de zapatos de baile para ser utilizados como zapatos de novia y/o fiesta. Y no sorprende ya que no solo puede ser aprovechado para el baile de novios, sino porque no hay calzado mas cómodo que el que a priori esta pensado para bailar.  Una bailarina tiene que ejercer su profesión de mucho esfuerzo físico y tensión puesta en sus pies sin tener que concentrarse en las molestias que le puedan ocasionar los zapatos. La comodidad, ligereza y la flexibilidad de los zapatos es vital para sus pies.  Ahora el mercado nos ofrece zapatos de baile con mucha variedad de estilos, materiales, alturas de tacón, colores y decoración. Ya no son los de antes del estilo clásico de salón con punta cerrada de raso o modelos básicos sin mas.  Ahora los hay hasta con plataforma, pedrería y encajes. Sin duda encontraras tu par perfecto 🙂

Quieres saber cual es nuestro modelo icono y mas querido por las novias de Danzarina ? Pásate por nuestra tienda de zapatos de baile en Barcelona y te lo contamos 🙂